Capitán Gonçalves

De todas las cosas del ‘Tito’ que uno puede atesorar cuando repasa su legado la que más me sorprendió siempre fue su mirada profunda. Parecía que en esa transparencia se reflejaban todas las historias que te contaba, siempre viéndote con firmeza tanto te hablaba de los paisanos del interior como de cuando tuvo que marcar al máximo goleador europeo sin saber quién era.

“Una vez fuimos a hacerle una visita al escritor Paco Espínola con Franklin Morales, entonces fumando tabaco criollo tomándonos una grapita y mate amargo, empezamos a charlar y es impresionante lo que este hombre te podía enseñar con cuatro palabras, y resulta que le comento que no puedo entender cómo la gente, así como lo aplaude, lo insulta al rato. -Es muy fácil – nos dice -la gente los ve como dioses y los dioses no pueden fallar. Después de escuchar esas palabras no voy a decir que aceptaba con mucho cariño el insulto, pero comencé a comprender a la gente un poco más”

No era fácil con semejante palmarés tener más anécdotas que títulos, pero con Goncalves pasaba, su piel estaba marcada de gloria. Su partida es la sinécdoque del Peñarol que no va a volver, es la certeza de que nunca va a haber otro igual y que da lo mismo cuántos lo intenten.

 

Relacionado – Entrevista julio de 2015 – Parte 1 | Parte 2

 

Capitán Gonçalves

Lo que perdimos

Explican algunos autores que la ‘fe poética’ consiste en algo así como dejarse engañar, lograr momentáneamente la suspensión de la incredulidad, guardar por un rato el sentido crítico, vivir la ficción y entonces mirar una pantalla convencido durante varias horas que Al Pacino volvió de Sicilia para agarrar la empresita familiar.

Con el hincha de Peñarol esa suspensión de la incredulidad se volvió una marca registrada, bendecido por los frutos, aferrándonos a que el último minuto de un partido podía ser más que suficiente para revertir una historia, era nuestro dogma, creíamos probable lo que para otros era imposible. Nunca se nos ocurrió la duda y como si se tratara de una obra de teatro sabíamos que era lógico pasar de un 0-2 a un 3-2 o de un 1-3 a un 4-3 en una ráfaga. Los finales felices eran inevitables.

En los nuevos tiempos las cosas dejaron de sorprendernos, pero ahora en la peor manera posible, una credulidad casi patológica; el efecto de creer que cualquier cosa es posible se desfiguró llevándose consigo la sensación de sorpresa. Se nos fue la mano y a esa incredulidad que pausábamos para dejarnos llevar por las sensaciones le encajamos cuatro tiros en la frente y encontramos algo que es primo hermano de la resignación, ya ni se nos ocurre dudar de que las cosas que estamos viendo sean reales.

No es la esperanza, no es la ilusión, no son los sueños, ni siquiera la expectativa o el interés; la primera gestión del Peñarol que viene será devolverle al hincha la capacidad de sentirse sorprendido. Reencontrarse con esa sensación de no poder creer algunas cosas y algunos cosos que se ven adentro y afuera de la cancha, de no poder creer que el equipo termine antepenúltimo en un torneo, de no poder creer que los campeonatos pasen con suerte una vez cada cuatro años.

En una introspección uno se plantea ¿Cuándo se terminó de romper todo en pedacitos tan chiquitos? Será cuando contratás doce jugadores por temporada y te explican que ese tal Bosselli es rapidísimo y te piden que no juzgues a Avalos antes de verlo, será cuando en la cancha solo te falta la musicalización para ser un sketch de Benny Hill, será cuando la bipolaridad de Damiani se profundiza según lo que lee en redes sociales, será cuando se va a completar el cartón con el ‘Cebolla’, será cuando vuela una garrafa…

Seguramente sea un poco de todo, pero cuando la única acción relacionada con Peñarol que me nació en los últimos seis meses fue solicitar el formulario de baja de socio, porque hasta para este texto de catarsis hizo falta que me empujaran un poco, hay que empezar a ser sincero con uno mismo y darse cuenta que llegó el límite.

Por si fuera poco, empezás a leer más crónicas policiales, informes de juzgados y comunicados de prensa que resúmenes de partidos. ¿Habrá cambiado tanto Peñarol o lo que cambió fue mi percepción?

Me hartaron las espaldas anchas, me hartaron los hombres de la casa, me hartaron el saber llevarlos y el no quemarlos, me hartaron el gerente deportivo y el director de fútbol y el director deportivo y el secretario de fútbol, me hartaron las alianzas electorales y la nueva gestión, me hartaron las apuestas de la dirigencia, me hartaron los entrenadores con los que ya está todo arreglado pero con los que todavía no se ha hablado, me hartaron los que juegan como hinchas, me hartaron los mejores planteles del medio, me hartaron de prometerme la Asamblea para rever los derechos de los socios de segunda, me hartaron la comisión de contrataciones y la comisión de seguridad y la comisión de fútbol y la comisión de análisis de arbitrajes y el ministerio de andares tontos, me hartaron los del Frente Popular de Judea y los disidentes del Frente Judaico Popular.

Me aburrieron. Y después el aburrimiento se torna desinterés, el desinterés se vuelve frustración, la frustración se transforma en angustia, la angustia te hace sentir cómplice. Sí. Ahí. Exactamente en ese punto es dónde y cuándo todo se rompe, cuando te sentís cómplice de toda esa mierda. Y de verdad cuesta encontrarle la vuelta. Este Peñarol logró llevar el hastío hasta el plano en que no sorprenda un Paco Presidente, un Rosario Martínez DT o un Nicolás Freitas titular.

Ojalá en un día cercano podamos volver a no creer lo que estamos viendo, aún cuando siga pasando, porque ese será el inicio del largo camino de regreso.

Lo que perdimos

Identidad Incuestionable

“La disparatada especie que pretende rejuvenecer a Peñarol, solo merecería la callada por respuesta. Pero no puedo negarme a su requerimiento, y en consecuencia, manifiesto que en verdad yo pertenecía a la comisión del C.U.R.C.C. por mi carácter de capitán, cuando se comenzó a hablar de la reorganización del Club. No hubo traspaso alguno: Peñarol fue siempre uno solo, el fundado en 1891 y que actualmente existe. Esa fue siempre la creencia de quienes actuamos. Yo no pasé de un club a otro. Vine a Peñarol, antes de 1914, y seguí en Peñarol después de 1914. Ni siquiera hubo un cambio de nombre: cuando se reorganizó el Club el nombre era C.U.R.C.C. (Peñarol) con la conformidad de la comisión cesante y de la nueva. Después, perdido el carácter de club del ferrocarril fue lógico sacarle al nombre las iniciales que le daban carácter de club de la empresa. Mis recuerdos me dicen que no siguió ninguna comisión funcionando en la villa de Peñarol, y que lo que quedó allá (algunos muebles, libros y dineros), quedó bajo la custodia del Sr. Sedgfield, quien después los fue entregando al destino de antemano determinado. Digan, también, que ningún jugador pidió pase de un club a otro: solo nos limitamos a permanecer en el que estábamos. Y mencionen, igualmente, que todos los reglamentos del Club, en su primer artículo, hablan claramente de la fecha en que fue fundada la institución: año 1891.”

John Harley

 

I – DOCUMENTOS DE VALOR JURÍDICO

 

II – TESTIMONIOS DE ÉPOCA

II.I – SALUTACIONES

II.II – AFICHES Y ANUNCIOS

II.III – RECORTES DE PRENSA

– El diario británico ‘The Nottingham Evening Post’ del sábado 8 de julio de 1905 incorpora una crónica del partido amistoso entre Southampton y Peñarol, parte de la gira por Sudamérica del club británico.

– El semanario ‘Caras y Caretas’, editado en Buenos Aires desde 1898 gozó de gran popularidad en el Río de la Plata. A principios del Siglo pasado las referencias a Peñarol en sus páginas de ‘Sport’ son cuantiosas.

– Páginas del semanario ilustrado ‘Rojo y Blanco’, editado en Uruguay en los primeros años del Siglo XX, comenzó a incorporar breves crónicas de ‘Sport’ a partir de 1902, en los números 88 del 24 de agosto de 1902 y 93 del 27 de septiembre de 1902 encontramos referencias a partidos disputados por Peñarol.

– Fotografía de Rosario Athletic Club tomada del Museo Municipal de la Ciudad de Rosario (Argentina), cuyo pie de foto original señala la fecha de 1904 y los rivales que se enfrentaron en la disputa de la Copa Competencia de aquel año.

III – TESTIMONIOS HISTÓRICOS

– Libro ‘Historia del Club Nacional de Football’ de Arturo Fourquet, publicado en 1924, que se refiere a Peñarol como el ‘Club Decano’.

– Libro ‘Del Centenario del Uruguay’, editado en 1925 con motivo del centenario de la República Oriental del Uruguay, por encargo oficial y con la supervisión del Ministerio de Instrucción Pública, un volumen de más de mil páginas que compendia la historia política, social y cultural de la Nación. En su Tomo V desarrolla la historia del fútbol en nuestro país, destacando la importancia de Peñarol desde los orígenes y dedicando un capítulo especial a la Federación Uruguaya de Football.

– Libro ‘Del Fútbol Heroico’, de Juan Antonio y Mateo Magariños Pittaluga, realizado en base a artículos de prensa que los autores publicaron en el Diario El País. Publicado en 1942.

– La Editorial Eiffel editó en 1955, en tres tomos, una enciclopedia denominada ‘Historia del Fútbol Argentino’, que contó con la colaboración de renombrados periodistas deportivos. En sus páginas pueden encontrarse vestigios de la trascendencia internacional de Peñarol en los primeros años de aquel siglo.

IV – TESTIMONIOS ACTUALES

– Salutaciones recibidas con motivo de la celebración del Aniversario 120 el 28 de septiembre de 2011.

 

“Puede Ud. decir, pues, que el Club Peñarol de hoy, es el mismo que con el nombre de C.U.R.C.C se fundó en Peñarol en el año 1891.”

Percy Sedgfield

 

Identidad Incuestionable

Aniversario 125

Cronograma de actividades en el marco de los festejos de los 125 años del Club Atlético Peñarol.

Sábado 24
14:00 – Largada de la carrera “5k Peñarol” (Parque Rodó)

Domingo 25
19:00 – Partido frente a Juventud de Las Piedras, con estreno de la camiseta “Edición Especial” (Estadio Centenario)

Lunes 26
18:30 – Presentación del libro “1966. Peñarol campeón del Mundo. Tito Gonçalves y los recuerdos de una gesta histórica”, de Luis Prats y Silvia Pérez (Museo del Palacio Gastón Guelfi).
Reconocimiento al golfista Juan Álvarez (Museo del Palacio Gastón Guelfi)

Miércoles 28
12:00 – Partida en tren desde Estación Central hacia el barrio Peñarol. Acto y entrega de donaciones en Jardín y Escuela del barrio. Regreso en tren desde barrio Peñarol hacia Estación Central.
18:30 – Ceremonia de reconocimiento a socios vitalicios (Estadio Campeón del Siglo).

Jueves 29
12:30 – Estreno de la película “Stadion, la medida de un sueño” (MovieCenter Punta Carretas)
19:00 – Evento 125º aniversario con autoridades del fútbol local (Estadio Campeón del Siglo)

Aniversario 125

Lo perdimos

Calmo, centrado, lejos de conflictos y de exposiciones mediáticas grandilocuentes, el entrenador responsable de los últimos dos Uruguayos del Club Atlético Peñarol se apartó, en sus últimas apariciones, de todo aquello que lo acompañó siempre. Un digno exponente de la autocrítica bien entendida sucumbió ante la pelotudez de un club que prefiere crear una comisión de análisis de arbitrajes antes que ponerse a pensar por qué habiendo incorporado once futbolistas va a terminar improvisando un lateral derecho por izquierda.

El después del partido ante Wanderers sacó a relucir una inesperada angustia en la que la continuidad del DT quedaba sujeta a análisis, como si la caja donde se guardaban desilusiones de temporadas pasadas solo permitía espacio para una derrota más antes de descuajeringarse. El equipo sigue sin dar mayores muestras de tener un rumbo claro, consecuencia más que lógica de una integración renovada en el 90% de sus elementos, pero pierde mucho más si la paciencia de quienes deben ser guía es así de volátil.

En medio del revuelo pasó a segundo plano la suspensión que cayó sobre el Estadio Campeón del Siglo por objetos lanzados al campo de juego durante la salida de los árbitros, y viene bien para recordar que la respuesta correcta cuando alguien pregunte cuántos hinchas tiene Peñarol es: demasiados. Entre los que sobran están los que en temporadas anteriores costaron diversas multas y el que ahora provoca que no se pueda jugar en casa hasta la Fecha 12.

Volviendo al asunto central: ¿Qué le hace pensar a Da Silva que la “tolerancia cero” vaya a cambiar en el corto plazo cuando no varió pese a haber ganado dos campeonatos?, ¿Qué tranquilidad mediática pretendía generar Da Silva cuando declaró que su continuidad estaba bajo análisis por las horas siguientes?

La gestión Da Silva tiene fecha de caducidad y una vez que se consiga el segundo año del Tercer Quinquenio, la Libertadores 2017 podrá enfrentarse con un entrenador con aspiraciones de superar la primera fase.

Lo perdimos